Se analizan tres modelos de conservación (comunitaria, público-privada y estatal) que evidencian modos de recomposición de los actores cordilleranos, incluyendo las especies no humanas, en términos de instalación de nuevas formas de hegemonía y resistencia. Los modelos de conservación que se emplazan en los territorios considerados son diversos climática, histórica y culturalmente: 1) Zaino-Copín, Aconcagua, Santuario de la Naturaleza (SN) que forma parte del territorio de la comunidad de Jahuel que decidió conservarlo ante la amenaza minera hacia sus modos de vida. 2) Achibueno, Maule, SN público-privado, que protege sus aguas y algunos predios colindantes, en un cajón cordillerano que pertenece a propietarios privados. 3) Alto Biobío, donde se emplaza la Reserva Nacional Ralco, creada en 1987 en territorios históricos de ocupación pewenche.
El análisis de los casos contempla los ejes: modelos de conservación, relación de comunidades de montaña y modelos de conservación, régimen de propiedad y vinculación entre humanos y no humanos. Cada modelo se encarna en formas de dominación y resistencia que redefinen relaciones de poder en el ámbito de la conservación, al verse tensionados los ecosistemas por la fragmentación del territorio, y donde emergen conflictos por la soberanía y las formas de vida en la montaña.
Autores: Gaspar Jofré; Lisbeth León; Eduardo Roldán Correos electrónicos: jofregaspar@gmail.com ; lis.lyon@gmail.com; eduardo.roldan@ug.uchile.cl